Prólogo
(sin fecha, tal vez del 14, Diciembre, 2014)
I
De
vez en cuando estoy convencido,
como
hoy, mientras post-muerte disfruto guajiras,
¡Esta
depresión no es más que herencia de aquella,
de'sa,
La Nación, tierra ensangrentada,
que
me vio nacer y me acunó.
Esta
estima de subsuelo es la patria que no cargo.
La herida sin cultura, del abandonado, del nada, nadie.
No soy más que otro desesperado
buscando quién se es
cuando el suelo no existe,
cuando el suelo fue vendido.
II
Desde
adentros una llama extinta,
imposibilitado
de hablar, vacío de estallido.
Esta
lengua torpe y adormecida
guarda
secretos de huracán.
El
silencio repite mi nombre.
III
“Un
pie cerca de la Tumba
La
Tumba dentro de mi boca”
(Nuestras
mentes ya no existen)
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